Detalles del producto
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Descripción
Qué tipo de vino es
El Amarone della Valpolicella de Dal Moro se obtiene de una mezcla de Corvina Veronese, Corvinone y Rondinella. Se caracteriza por su estructura plena y su complejidad aromática, reforzadas por una prolongada crianza en barricas. Su perfil revela notas intensas de fruta roja madura, especias dulces y sutiles toques tostados, ofreciendo una experiencia de cata elegante y persistente.
Origen
El Amarone della Valpolicella de Dal Moro proviene de la zona de Valpolicella, en la provincia de Verona. Los viñedos se sitúan entre 150 y 450 metros de altitud. El clima templado y el suelo variado aportan al vino una estructura sólida y una complejidad aromática que mantiene el vínculo con la tierra.
Cómo se elabora
La producción comienza con la cosecha manual a principios de octubre. Los racimos seleccionados se dejan en secaderos durante unos 120 días, concentrando azúcares y aromas. Tras un suave prensado, la fermentación tiene lugar en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. Luego, el vino envejece al menos 24 meses en barricas de madera y, finalmente, reposa en botella para completar su proceso.
Notas de cata
A la vista se muestra con un intenso color rojo rubí y reflejos granates. Su bouquet es amplio, con aromas de fruta roja madura, ciruela pasa y pequeños frutos del bosque, junto a notas especiadas y tostadas. En boca, la estructura es sólida, con taninos suaves y equilibrio entre frescura y calidez. El final es largo y deja recuerdos de especias y ligeros toques tostados.
Maridaje
El Amarone della Valpolicella de Dal Moro acompaña carnes rojas, asados y guisos, realzando su profundidad aromática. Combina bien con quesos curados. Entre los platos regionales, se expresa en preparaciones típicas y pone en valor la estructura del vino.
Cuándo servirlo
Este Amarone della Valpolicella de Dal Moro se disfruta joven tras un adecuado reposo en botella, pero también puede evolucionar con el tiempo. Se recomienda servirlo a la temperatura adecuada en copas amplias para favorecer la aireación y apreciar su complejidad aromática. El momento ideal para su consumo abarca varios años, cuando emergen notas especiadas y una trama tánica más integrada.