Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Monthélie Les Toisières de Rougeot es un blanco de la Côte de Beaune, elaborado con uvas blancas típicas de la zona. Destaca por un estilo elegante y equilibrado, con una estructura armónica que refleja la madurez de la uva. La vinificación incluye un prensado suave, decantación natural y fermentación en barricas de roble, seguido de una crianza prolongada que conserva la limpieza aromática y realza la precisión del terruño.
Origen
Las uvas proceden del climat Les Toisières en Monthélie, frente a Meursault y cerca del Premier Cru La Taupine. La exposición sur garantiza una maduración regular y una acidez bien integrada. Monthélie, conocida por sus blancos y tintos de Borgoña, aquí muestra un perfil sobrio y lineal.
Cómo se produce
La vendimia es manual con una cuidadosa selección de racimos en el viñedo, utilizando solo uvas sanas y maduras. Tras un prensado lento, el mosto pasa a depósitos de cemento para una decantación natural. La fermentación tiene lugar en barricas de roble y el vino envejece durante 18 meses sin madera nueva. Esta decisión preserva la identidad del lugar y limita el impacto aromático del roble, manteniendo el carácter auténtico del vino.
Notas de cata
A la vista presenta un color amarillo pajizo brillante con reflejos dorados. En nariz destacan el melón, la manzana y la avellana fresca, con un leve matiz especiado aportado por el roble. En boca es redondo y armonioso, con una frescura equilibrada que sostiene la textura cremosa. El final es limpio, de persistencia moderada, y refleja la elegancia y sobriedad típicas del territorio de Monthélie.
Con qué marida
Marida bien con platos de pescado al horno, risottos suaves como el de espárragos y aves en preparaciones ligeras. Las notas de fruta blanca y avellana también combinan con quesos blandos de corteza enmohecida servidos al final de la comida.
Cuándo servirlo
Ideal para quienes buscan un blanco de Borgoña preciso y armonioso, perfecto tanto para almuerzos cuidados como para cenas informales. Servir entre 10 y 12 °C, con posible oxigenación antes del servicio para favorecer la aparición de notas frutales y frutos secos. Gracias a su estructura equilibrada y a la crianza en barrica, el vino es apto para beber enseguida o puede evolucionar en bodega y ganar mayor complejidad aromática con el tiempo.