Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Barolo Ravera de Vietti es un vino tinto a base de Nebbiolo que encarna el estilo clásico de las Langhe. Elaborado con uvas procedentes del cru Ravera di Novello, expresa con precisión la identidad del territorio. La elaboración, caracterizada por una larga maceración en los hollejos y un hábil reposo en madera, define un perfil estructurado y nítido. Este enfoque tradicional garantiza una excelente capacidad de evolución en botella, ofreciendo una experiencia de degustación auténtica y cautivadora.
De dónde proviene
Las uvas proceden del cru Ravera, situado en Novello. La colina goza de una excelente exposición suroeste, condición ideal para favorecer una maduración regular y garantizar una fruta vital. Los terrenos de margas calcáreo-arcillosas resultan fundamentales para aportar estructura y precisión aromática. Vietti interpreta los matices de esta valiosa zona de las Langhe con un enfoque coherente, en profundo respeto por la historia agrícola del territorio.
Cómo se produce
El proceso de vinificación se lleva a cabo en cubas de acero, donde el mosto realiza una maceración de cuatro o cinco semanas para extraer color y materia. Posteriormente, el vino reposa durante más de treinta meses en grandes toneles de roble, una etapa que permite una evolución gradual y respetuosa. Un afinamiento adicional en botella completa la producción y resulta fundamental para armonizar los taninos y lograr un sólido equilibrio entre materia y frescura.
Notas de cata
A la vista presenta un color rojo granate, reflejo de su prolongada crianza en madera. El perfil aromático se abre con delicados aromas de violeta y flores secas, seguidos de notas de pequeños frutos rojos y sutiles matices especiados. En boca muestra un carácter decidido, guiado por taninos densos bien integrados con la fruta madura. La evolución en boca es larga y definida, enriquecida por una agradable frescura balsámica que aporta equilibrio y dinamismo al final del trago.
Con qué se acompaña
En la mesa, encuentra su sitio ideal junto a carnes rojas asadas, gracias a una estructura capaz de sostener platos ricos y suculentos. Resulta igualmente indicado con la caza, donde las sutiles notas especiadas y el empuje ácido equilibran las texturas más firmes. Un asado servido con su propio jugo potencia su armonía frutal y lo convierte en el acompañante perfecto para recetas intensas de corte tradicional y prolongada persistencia en boca.
Cuándo servirlo
Su sólida estructura lo hace ideal para ocasiones especiales. El prolongado reposo en grandes toneles le otorga una notable capacidad de envejecimiento, que permite conservarlo durante largo tiempo y apreciar la evolución de los taninos y de los matices balsámicos. También resulta excelente para realzar una cena a base de carnes jugosas, ya que en copa revela una progresión nítida, gran equilibrio y un final limpio y envolvente.