Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Gratus de Ritterhof es un Cabernet Sauvignon del Alto Adigio que destaca por su estructura y complejidad. Uvas seleccionadas de Bassa Atesina y las laderas de Montagna confieren un estilo pleno y robusto. La fermentación se lleva a cabo durante doce días a 28°C y la crianza de quince meses en barricas de roble francés aporta taninos maduros y una textura elegante. Un periodo adicional en botella resalta el equilibrio y la profundidad aromática.
Procedencia
Los viñedos de Gratus se encuentran en Bassa Atesina y en las colinas de Montagna, en la provincia de Bolzano. El clima, con grandes oscilaciones térmicas, favorece una maduración lenta de la uva, mientras los suelos arcillosos y arenosos garantizan una buena retención hídrica y aporte mineral. Estas condiciones favorecen un vino de gran estructura con potencial de evolución.
Cómo se elabora
La producción de Gratus comienza con una rigurosa selección manual de uvas Cabernet Sauvignon. Tras el prensado, la fermentación se realiza a 28°C durante doce días. Una maceración prolongada extrae pigmentos, taninos y aromas varietales. El vino madura durante quince meses en barricas de roble francés y luego reposa cinco meses más en botella, ganando así mayor complejidad.
Notas de cata
Gratus se presenta con un rojo rubí intenso y reflejos granates. En nariz predominan la mora, el sándalo y un matiz de hoja de tomate, aromas reconocidos como principales según la ficha técnica. En boca resulta amplio y suave, con taninos pulidos y equilibrio entre salinidad y frescura. El final es largo, con recuerdos afrutados y ligeras notas tostadas.
Maridajes
Este Cabernet Sauvignon acompaña platos de caza, como estofado de ciervo y jabalí en salsa, además de asados o carnes rojas a la brasa. Entre las recetas regionales, combina muy bien con canederli con speck y polenta taragna. Una opción interesante fuera de la región es el tajine de cordero con hierbas mediterráneas, que resalta el perfil especiado del vino.
Cuándo servirlo
Gracias a su estructura tánica y a la larga crianza en barrica, Gratus de Ritterhof se recomienda degustar a partir de los dos años y alcanza su máxima expresión tras cinco o seis años en bodega. Se aconseja servirlo a 18°C en copas amplias para resaltar los aromas y la plenitud. El vino mantiene un buen potencial de evolución y desarrolla nuevos matices aromáticos con el tiempo.