Salento
Érase una vez, en un tiempo mítico de contornos borrosos, en los calurosos días de verano de Salento, había mujeres inclinadas sobre el trigo, recogiendo la cosecha. Cuenta la leyenda que a estas mujeres muchas veces las picaba la tarántula y, presas de un fervor febril, se veían obligadas a iniciar una danza con ritmos ancestrales y frenéticos, al son vibrante de una pandereta: esa danza era la pizzica, las mujeres eran las tarantate y los hombres tocaban esta melodía de memoria milenaria, mientras bebían vino.
Salento es todo eso, una tierra mítica donde las noches son cálidas y llenas de magia: hoy, casi cien años después del fenómeno del tarantismo, la pizzica se toca en una fiesta itinerante que culmina en Melpignano. La noche de la Taranta, una fiesta de toda la noche, donde actúan cantantes, músicos y artistas de todo el mundo, y donde el vino, junto al canto y la música, es el protagonista indiscutible de la velada. Para honrar mejor la fiesta, hemos pensado en una selección especial de vinos de Salento para que su Notte della Taranta sea inolvidable.