Detalles del producto
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Descripción
Qué tipo de vino es
El Cadillac de Château Haut-Mouleyre es un vino blanco dulce nacido en Burdeos, expresión auténtica de las uvas Sémillon cultivadas en parcelas de viñas viejas. Este vino destaca por su perfil moderno y fresco, capaz de unir una amplia estructura con una notable persistencia en boca. La crianza en barricas de roble francés permite alcanzar un gran equilibrio y define un carácter técnico marcado que realza en cada sorbo la riqueza aromática de la materia prima.
Procedencia
Los viñedos se encuentran en el pueblo de Escoussans, dentro de la reconocida región vinícola de Entre-Deux-Mers, en la orilla derecha del Garona. Las vides hunden sus raíces en suelo arcillo-calcáreo y arcillo-arenoso, enriquecidos por un subsuelo de coluvión aluvial y marga del Plioceno. Esta posición privilegiada garantiza una máxima exposición solar y un drenaje óptimo, factores imprescindibles para que las uvas desarrollen una concentración aromática definida y un perfil estructural elegante.
Elaboración
El proceso comienza con una rigurosa vendimia manual de las uvas Sémillon, seguida de sucesivas selecciones para aislar solo los racimos que han alcanzado la madurez perfecta. El envejecimiento se realiza íntegramente en barricas de roble francés durante nueve meses, empleando una combinación precisa de maderas nuevas y de primer uso. Esta cuidada gestión de la maduración aporta al vino una profundidad aromática definida y mantiene intacta la frescura que caracteriza el estilo de la bodega.
Notas de cata
A la vista, el vino muestra un color amarillo dorado realzado con destellos plateados. El perfil aromático es fino y complejo, dominado por un ramo floral y especiado donde destacan aromas claros de piña, piel de cítricos, flores blancas y miel. En boca es amplio, equilibrado y de larga persistencia, con un sorbo envolvente que recuerda a almendras, albaricoques secos y naranja confitada en una síntesis estructurada entre dulzura y energía gustativa.
Maridajes
Su capacidad innata para equilibrar dulzura y frescura lo convierte en el compañero ideal para preparaciones jugosas y ligeramente especiadas. Combina de modo armonioso con platos elaborados como codornices con uvas, ave con crema y naranja, o un wok de langostinos especiados con miel, donde la estructura del vino sostiene sabores intensos y complejos. También marida perfectamente con los quesos azules clásicos y culmina la comida con gran elegancia acompañado de postres de fruta fresca o confitada.
Cuándo servirlo
Es la elección ideal para ocasiones que requieren un vino dulce y equilibrado, capaz de acompañar una comida abundante sin resultar nunca empalagoso. Su versatilidad permite servirlo tanto durante la cena, junto a recetas agridulces o especiadas, como al final de la comida para cerrar con broche de oro el postre. Sus notas intrigantes de cítricos y frutos secos garantizan un final limpio que ofrece una experiencia satisfactoria a quienes buscan finura y complejidad en cada copa.