Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Guímaro A Ponte de Guímaro es un tinto de la Ribeira Sacra, en Galicia, elaborado a partir de una mezcla de Mencía, Caiño, Sousón, Brancellao y Merenzao. Destaca por su estructura compleja y cuerpo de medio a pleno, con una trama tánica fina y bien integrada. La crianza se realiza en barricas francesas usadas y en grandes conos de madera, una elección que aporta equilibrio y un perfil adecuado para la evolución con el tiempo.
Origen
Las uvas proceden de viñedos en los bancales escarpados de la Ribeira Sacra, a entre 420 y 550 metros de altitud. Los suelos, con pizarra, hierro, cuarzo y mica, aportan marcada mineralidad. La exposición suroeste y el clima fresco, con amplias oscilaciones térmicas, favorecen una maduración lenta que preserva la acidez y los aromas. El paisaje sigue el curso del río Sil y una larga tradición vitivinícola local.
Elaboración
Las uvas se cosechan a mano en cajas y después se inicia una fermentación con racimo entero en depósitos cónicos cerrados durante unos 50 días. Tras un suave prensado, el vino permanece seis meses en grandes conos de madera y posteriormente 12-13 meses en barricas francesas de 500 litros, donde realiza la fermentación maloláctica. El embotellado se hace sin clarificación ni filtrado, por lo que el perfil aromático permanece intacto.
Notas de cata
A la vista muestra color rojo rubí con reflejos violáceos. En nariz ofrece frutos rojos maduros, cereza y ciruela, con hierbas aromáticas, pimienta negra y ligeros toques tostados. En boca se aprecian frescura, taninos sedosos y cuerpo envolvente, con un final persistente que recuerda a fruta y especias y aporta profundidad y armonía.
Maridajes
Guímaro A Ponte marida con carnes rojas asadas, guisos y estofados, además de quesos curados de pasta semidura. También combina a la perfección con platos típicos gallegos como la empanada de carne o pescado, y recetas nacionales como el estofado de ternera al estilo piamontés. El tanino suave y las notas afrutadas realzan platos sabrosos y especiados.
Cuándo servirlo
Este vino ofrece potencial de guarda de hasta seis años gracias a su estructura y acidez equilibrada. Se recomienda servirlo entre 16 y 18 °C para realzar aromas y taninos. En su juventud muestra viveza y frescura, mientras que con algunos años desarrolla matices terrosos y especiados, manteniendo la complejidad y calidad con el paso del tiempo.