Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Lapola de Dominio do Bibei es un vino blanco de la Ribeira Sacra en Galicia, elaborado con Godello, Albariño y Doña Blanca. La vinificación combina fermentación en cemento y en foudre de madera, con una crianza que alterna barrica y acero para un perfil definido. En copa ofrece frescura y dinamismo, una textura cremosa y un final mineral y persistente, alcanzando un equilibrio entre acidez y volumen que lo hace versátil en la mesa.
De dónde procede
Lapola nace en Ribeira Sacra, donde los viñedos suelen estar en laderas empinadas y parcelas de difícil acceso. Las uvas proceden de viñas sobre suelos de pizarra de entre 15 y 80 años, un detalle que se traduce en tensión y salinidad. La vendimia manual permite una selección minuciosa de la fruta, en sintonía con las condiciones de cultivo del territorio.
Cómo se elabora
Tras la cosecha manual, las uvas pasan a fermentar en depósitos de cemento y foudre de madera. El vino envejece durante 7 meses en barrica de roble francés-austríaco y 6 meses en acero inoxidable. La decisión de trabajar sin estabilización ni filtrado busca preservar las cualidades del vino; la crianza sobre lías finas aporta más complejidad aromática y una sensación envolvente en boca.
Notas de cata
A la vista resulta luminoso y de tono claro. En nariz se reconocen limón y lima, seguidos de frutas blancas, matices florales y recuerdos de hierbas silvestres. En boca es fresco y fluido, con una textura cremosa sustentada por una acidez bien equilibrada; el final es largo y destaca por su marcado carácter mineral.
Con qué acompañarlo
Acompaña fácilmente entrantes y mariscos, gracias a su frescura y final mineral que limpia el paladar. Funciona bien con pescado blanco a la parrilla y risottos cremosos, porque la acidez sostiene el plato sin hacerlo pesado. Es idóneo también para platos marineros de la cocina gallega y menús del mar con diferentes texturas.
Cuándo servirlo
Es un blanco idóneo cuando se busca un trago fresco, preciso y fluido, ideal para almuerzos de pescado o cenas con platos ligeros y cremosos. Su estructura y persistencia lo hacen indicado también cuando se busca un vino con mayor presencia, manteniendo siempre dinamismo y tensión. Se expresa bien a lo largo de toda la comida, realzando el componente mineral de los suelos de pizarra y los aromas cítricos y florales.