Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Harlequin elaborado por Zýmē es un sofisticado vino tinto veneciano, resultado de un coupage de quince variedades de uva diferentes. Su composición une uvas blancas, como Garganega, Trebbiano Toscano, Sauvignon Blanc y Chardonnay, con uvas tintas como Corvina, Corvinone, Rondinella, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Syraz, Teroldego, Croatina, Oseleta, Sangiovese y Marzemino. La etiqueta recuerda la máscara, la lágrima en el rostro y las manchas de tomate en el traje de Arlequín, anticipando un carácter lleno de matices. El perfil gustativo final es envolvente y complejo.
Origen
Este tinto cobra vida en los viñedos propios situados en el corazón de la región del Véneto, exactamente entre las provincias de Verona y Vicenza. La gestión directa de las parcelas permite una supervisión atenta del desarrollo de las plantas y un estricto control de la calidad de los racimos. La amplia selección varietal se expresa en su máximo potencial gracias a un terroir de origen privilegiado, que permite la convivencia armónica de expresiones vinícolas muy diferentes entre sí. El origen define un proyecto enológico cuyo punto de referencia es la diversidad de uvas.
Cómo se elabora
La producción comienza con una meticulosa vendimia manual, seguida de un periodo en el que los racimos seleccionados descansan en plateaux dentro de un ambiente natural, durante un tiempo que varía hasta cuarenta días. Posteriormente, la fermentación se inicia en depósitos de cemento haciendo uso de levaduras autóctonas y se prolonga alrededor de treinta días. El proceso de vinificación concluye con una profunda fase de maduración, en la que el vino envejece durante treinta meses en barricas nuevas de roble francés para definir su estabilidad.
Notas de cata
En copa muestra una intensa tonalidad rojo rubí brillante, que con la evolución en botella adquiere elegantes reflejos granate. El perfil aromático se abre con un amplio bouquet dominado por fruta madura, enriquecido por matices florales y nítidos apuntes minerales. En boca confirma su estructura, ofreciendo un trago profundo que refleja plenamente la riqueza del viñedo empleado y su acertada integración con el paso por madera.
Con qué acompañarlo
En la mesa, acompaña a la perfección segundos platos a base de carnes blancas y rojas, realzando preparaciones contundentes como los clásicos asados. Su sólida estructura gustativa equilibra con precisión la sapidez y la intensidad aromática de quesos curados y maduros. Por su persistencia en boca, también resulta ideal para disfrutar solo y propone un vino de meditación al final de la comida para apreciar su profundidad natural.
Cuándo servirlo
Es la elección ideal para acompañar almuerzos y cenas estructurados, donde los platos exigen una copa de igual intensidad y persistencia. Dadas sus características y el complejo proceso de elaboración, es muy recomendable para catas pausadas, ya que se beneficia de un servicio que le permita oxigenarse directamente en la copa. El vino evoluciona constantemente en contacto con el aire y ofrece un placer prolongado que acompaña con elegancia toda la velada.