Botter
Era 1928 cuando Carlo Botter y su esposa María convirtieron un sueño en realidad, en Fossalta di Piave, un pintoresco pueblo cerca de Venecia. De una pequeña tienda que vendía vino en barriles y damajuanas, gracias a su dedicación, nació una historia que hoy cuenta el vino italiano en el mundo.
La autenticidad de Botter se arraiga en su conexión con Venecia, siempre un cruce de culturas y acogedor hacia el mundo. La marca busca combinar el respeto por las tradiciones con una visión orientada al futuro. Esta aspiración se traduce en vinos versátiles y accesibles, adecuados para cada ocasión y generación. Fundada en 1928, Botter ha visto crecer su notoriedad celebrando con orgullo casi un siglo de historia. Cada vino contiene un tributo a Carlo Botter: su firma, como un eco del pasado, celebra su memoria con elegancia y respeto.