Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Capofaro de Tasca d’Almerita es un vino blanco dulce de estilo passito elaborado exclusivamente con Malvasia, cultivada en la isla eolia de Salina. La vinificación se realiza en acero inoxidable a temperatura controlada y la posterior crianza en el mismo material busca ofrecer un perfil aromático nítido y definido. El estilo se muestra intenso y aromático, con dulzor y acidez en equilibrio, una frescura bien perceptible y un final largo y cítrico, para una sensación precisa e inmediata en boca.
De dónde proviene
Este vino passito nace en los viñedos de la Tenuta Capofaro, en el corazón de la isla de Salina, en las Islas Eolias. El origen insular y el vínculo con un entorno marino y mediterráneo definen una identidad reconocible por su marcada impronta aromática y la frescura que acompaña al dulzor. El origen Salina pone en valor el trabajo en viña y una orientación de bodega que apuesta por la claridad expresiva.
Cómo se elabora
Las uvas de Malvasia se vendimian y seleccionan a mano, cuidando la integridad del racimo. La fermentación tiene lugar en acero inoxidable a temperatura controlada durante 25 días, para mantener el control del proceso y la precisión aromática. Tras la fermentación, el vino envejece durante 6 meses en los mismos recipientes antes del embotellado, conservando una impronta limpia y centrada en la fruta.
Notas de cata
A la vista se presenta amarillo intenso con reflejos dorados. En nariz ofrece un bouquet intenso y aromático, con aromas frutales de albaricoque y uva pasa, seguidos de notas especiadas de pimienta negra y un guiño a la hierba limón. En boca muestra dulzor y acidez equilibrados, una sensación agradablemente fresca y una persistencia larga, con recuerdos cítricos en el final.
Con qué acompañarlo
Marida con entrantes, pescados crudos y mariscos, donde su aromaticidad encuentra un contrapunto en la salinidad. Está indicado con crustáceos y frituras, porque la frescura sostiene la parte grasa, y con quesos frescos por el equilibrio entre cremosidad y acidez. En la mesa también va bien con una ensalada de mariscos, gracias a la intensidad aromática y al final cítrico.
Cuándo servirlo
Adecuado para momentos de convivencia en los que se buscan aromas definidos y una sensación de frescura, desde el aperitivo hasta una comida a base de pescado. El equilibrio entre dulzor y acidez lo hace versátil incluso con maridajes delicados, sin cansar el paladar. La vinificación y la crianza en acero respaldan la inmediatez expresiva y el perfil afrutado y especiado.