Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
Mauro VS de Bodegas Mauro es un vino tinto elaborado con uvas Tempranillo cultivadas en la región del Duero, en Castilla y León. Destaca por su cuerpo y estructura precisa, con fruta madura que se sustenta en taninos finos y una madera bien integrada. Su larga crianza de 26 meses en barricas de roble francés le aporta complejidad y profundidad, permitiendo una buena evolución en botella.
¿De donde viene?
Las uvas proceden de Tudela de Duero y Traspinedo, en el corazón de Castilla y León, a orillas del río Duero. Los viñedos se ubican en una zona caracterizada por condiciones favorables para el cultivo de la variedad Tempranillo, que contribuyen a la concentración aromática y a unos taninos definidos.
Cómo se produce
El proceso de vinificación consiste en la cosecha manual de las uvas. El vino envejece durante 26 meses en barricas de roble francés, un proceso que contribuye a desarrollar equilibrio y complejidad antes del embotellado.
Notas de cata
Su color es un rojo rubí intenso con reflejos granates. En nariz, revela notas de fruta roja y negra madura, especias dulces, madera tostada, cacao y tabaco. En boca, es suculento y sedoso, con una frescura perceptible y taninos precisos y suaves. El final es largo y persistente, con un regusto afrutado y especiado, y un final seco.
¿Con qué combina?
Marida bien con carnes asadas, caza y quesos curados gracias a su estructura y taninos, que aportan riqueza y sabor a platos. Con ternera o cordero, realza los platos asados y a la parrilla, mientras que con la caza, se complementa a la perfección con preparaciones lentas y salsas picantes. Localmente, marida bien con lechazo asado y jamón ibérico curado. Sus notas amaderadas y su frescura también se prestan bien a los quesos duros, limpiando el paladar sin eclipsar los aromas.
Cuando servirlo
Ideal para comidas importantes o en temporadas más frías. Se aprecia mejor a 16-18 °C en copa grande tras un breve periodo de oxigenación o decantación. La maduración en barrica y la solidez del Tempranillo favorecen una buena crianza y ofrecen una interesante evolución con el tiempo. El periodo óptimo de consumo se extiende durante los siguientes años, cuando los taninos y las especias se integrarán mejor y mantendrán su vivacidad y armonía.