Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
El Barolo Cerequio de Michele Chiarlo es un vino tinto producido exclusivamente a partir de uvas Nebbiolo cultivadas en Piamonte. Con una estructura gustativa sólida, este vino refleja las características de su zona de origen y ofrece un perfil estructurado y elegante. El proceso de elaboración prevé una meticulosa fermentación con maceración sobre las pieles, seguida de una lenta y cuidada crianza que garantiza para esta etiqueta una gran capacidad de evolución con el tiempo, regalando un perfil aromático intenso.
Origen
Este Barolo nace en viñedos situados en el municipio de La Morra, en la provincia de Cuneo. Las uvas provienen del histórico Cru Cerequio, considerado un referente territorial esencial para toda la denominación del Barolo. La interpretación de Michele Chiarlo resalta el origen preciso de esta subzona, estrechamente ligada a la selección de parcelas dedicadas que ofrecen al vino una identidad bien definida. El fuerte vínculo con las colinas de esta zona asegura una profunda expresión territorial que se refleja fielmente en la copa.
¿Cómo se produce?
La producción comienza con una cosecha manual de las uvas, seguida de una fermentación en tinajas de roble a una temperatura controlada de entre 27 y 30 grados durante un período de quince días. Esta fase permite extraer la estructura y la complejidad durante el contacto con las pieles. A continuación, el vino madura en barricas de roble de capacidad media durante veinticuatro meses, adquiriendo un mayor equilibrio. El proceso concluye con una crianza en botella de quince o dieciséis meses antes de salir al mercado.
Notas de cata
En la copa muestra un color rojo granate, que con los años se enriquece con ligeros reflejos anaranjados. El perfil aromático se abre con notas claras de fruta roja, destacando la cereza, acompañadas de aromas florales a violeta y elegantes matices de vainilla y regaliz. En boca ofrece un sorbo balsámico, apoyado por una estructura coherente con la expresión de la variedad. La larga persistencia del final evoca directamente las sensaciones especiadas desarrolladas durante la crianza.
Maridaje
La gran estructura de este tinto armoniza de manera natural con platos a base de carne roja, sosteniendo preparaciones ricas y jugosas gracias a sus taninos y a su profundidad gustativa. También resulta idóneo para acompañar quesos curados, cuyo sabor equilibrará. Un maridaje clásico como el estofado al Barolo resalta plenamente su identidad, mientras que una selección de quesos piemonteses maduros permite exaltar las notas de regaliz y vainilla presentes en la copa.
¿Cuándo servirlo?
Esta etiqueta es una elección perfecta para acompañar una mesa estructurada y momentos de convivialidad basados en platos sabrosos. Su capacidad de evolucionar con el paso del tiempo lo convierte en un tinto de gran atractivo, capaz de ofrecer nuevos matices aromáticos incluso después de un adecuado reposo en botella. Cuando se sirve durante las comidas principales, permite apreciar la profundidad y el carácter envolvente que aporta el largo período de crianza entre madera y cristal.