Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Barolo Perno Riserva Castello di Perno es un vino tinto elaborado exclusivamente a partir de uvas Nebbiolo cultivadas en Piamonte, en el municipio de Monforte d’Alba. Procede de una pequeña parcela del cru Perno y representa un estilo estructurado y complejo, con taninos finos y una marcada impronta mineral. La vinificación prevé fermentación espontánea y una maceración prolongada, seguida de crianza en grandes toneles y un largo reposo en botella, lo que aporta equilibrio y capacidad de evolución.
De dónde procede
Las uvas proceden del cru Perno, en el territorio de Monforte d’Alba, de una parcela de unas pocas hectáreas. El suelo, caracterizado por una componente mineral entre caliza y arena, contribuye a definir precisión y tensión en boca. La identidad del viñedo se expresa en un perfil que combina concentración de fruta, tanino fino y una frescura persistente, haciendo reconocible el estilo del vino.
Cómo se produce
La vinificación comienza con fermentación espontánea, seguida de bazuqueos y una maceración con sombrero sumergido que se prolonga durante 35 días para extraer la estructura y los componentes aromáticos del Nebbiolo. Tras la fermentación, el vino madura durante dos años en grandes toneles de roble austriaco, favoreciendo una evolución gradual. La crianza continúa otros cuatro años en botella antes de salir al mercado, aportando integración y complejidad.
Notas de cata
A la vista presenta un color rojo de buena intensidad. En nariz el bouquet es delicado, con notas de fruta concentrada y un matiz mineral que acompaña el perfil aromático. En boca los taninos son finos y bien integrados; la frescura y el equilibrio ofrecen una trama compleja. El final es largo y persistente, con una muestra coherente de su origen mineral.
Maridaje
Marida perfectamente con platos de caza, donde la estructura y el tanino encuentran equilibrio con carnes sabrosas, y con quesos curados que realzan la intensidad y la persistencia. En la mesa, se adapta también a elaboraciones lentas y ricas. Entre los mejores maridajes destaca el brasato al Barolo, por su estructura continua y profundidad aromática.
Cuándo servirlo
Es un vino que se recomienda cuando se busca un tinto de gran estructura y profundidad, adecuado para platos con mucha personalidad. La larga estancia entre grandes toneles y botella aporta longevidad y una integración progresiva del perfil gustativo. El equilibrio entre frescura, tanino fino y complejidad lo hace apto también para un consumo lento en el tiempo, cuando se busca un sorbo persistente y armonioso.