Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
El vino blanco de La di Motte expresa con precisión la denominación Friuli Grave. Elaborado con uvas Sauvignon, destaca por su perfil aromático intenso y una frescura viva. La vinificación realza los rasgos de la variedad y brinda un trago seco y persistente. Esta coherencia lo convierte en una excelente opción para quienes buscan una experiencia directa y envolvente.
Procedencia
Nace en el Friuli Grave, un territorio en la frontera entre Véneto y Friuli con una marcada vocación vitivinícola. El término "motte" hace referencia a las pequeñas elevaciones del terreno que caracterizan el paisaje, mientras que la expresión friulana "La di" significa "en casa de". Esta fuerte identidad territorial, unida a las condiciones geográficas, brinda una copa de aroma nítido e inconfundible.
Cómo se produce
La producción comienza con un prensado suave de los racimos. La fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable durante quince o veinte días, manteniéndose la temperatura entre quince y diecisiete grados. Esta técnica busca conservar los aromas varietales. El uso exclusivo del acero asegura un resultado limpio y permite destacar la vivacidad en boca y la precisión de los aromas.
Notas de cata
En copa brilla con un amarillo pajizo brillante, cruzado por reflejos verdosos. En nariz muestra un perfil intenso, guiado por sensaciones vegetales y notas de fruta fresca. En boca es seco, fresco e intensamente aromático, con un paso lineal. El final regala una larga persistencia que mantiene el paladar vibrante y satisfecho.
Con qué acompañarlo
Gracias a su frescura natural, este vino se resalta con platos a base de pescado. Acompaña con elegancia sabores delicados y realza mariscos y frutos del mar, donde la aromaticidad equilibra la dulzura de las carnes. Exquisito con marinados o los clásicos espaguetis con almejas, demuestra gran versatilidad siempre que los aderezos respeten sus aromas elegantes.
Cuándo servirlo
Es la botella ideal para animar encuentros sociales y menús ligeros. Nacido para resaltar su carácter joven y vibrante, da lo mejor de sí cuando se disfruta en su máxima frescura. Servido bien frío, despliega al máximo sus matices vegetales y afrutados. Es perfecto para brindar una sensación dinámica de limpieza al final de cada sorbo.