Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
Oltrepò Pavese Pinot Nero Castello di Cigognola es un vino tinto elaborado con uvas de Pinot Noir, con un estilo seco y fresco. Su perfil está bien definido, con una persistencia evidente y un carácter que pone énfasis en la nitidez de la fruta. La vinificación contempla una fermentación espontánea en tonneaux abiertos, con trabajo tanto de baya como de racimo entero, seguida de una crianza en cemento y madera antes del embotellado.
Procedencia
Este vino nace en Oltrepò Pavese, en el área del valle de Scuropasso, donde se encuentra el Castello di Cigognola. El castillo data de mediados del siglo XIV y está vinculado desde hace generaciones a las familias Arnaboldi, Brichetto y Moratti, siendo gestionado en exclusiva por la familia Moratti desde 1981. La identidad territorial se refleja en un tinto centrado en la frescura y la precisión aromática, en coherencia con la variedad.
Elaboración
Las uvas proceden de parcelas seleccionadas y la cosecha es manual. La fermentación es espontánea y tiene lugar en tonneaux abiertos, empleando tanto la baya como el racimo entero, para conseguir una extracción equilibrada y una estructura acorde al Pinot Noir. Tras la fermentación, el vino envejece en cemento y madera, siendo luego embotellado mediante procesos esenciales y controlados.
Notas de cata
En copa presenta un color rojo rubí con reflejos violáceos. En nariz se perciben aromas de frutos del bosque y notas especiadas, con un perfil limpio y ordenado. La boca es seca y fresca, con paso ágil y un final de buena persistencia, más centrado en la continuidad gustativa que en la densidad.
¿Con qué marida?
En la mesa marida bien con entrantes de embutidos abundantes, platos de pasta con ragú y carnes guisadas, donde la frescura sostiene la untuosidad y jugosidad. Su carácter seco lo convierte en un acompañante fiable a la hora de buscar combinaciones precisas y no invasivas, acompañando bien platos de estructura moderada y aliños definidos.
¿Cuándo servirlo?
Es un tinto adecuado para momentos de encuentro en los que se busca un Pinot Noir seco y fresco, capaz de acompañar toda una comida. Su buena persistencia lo hace apto tanto para una cena diaria como para un servicio más elaborado, especialmente cuando en la mesa abundan embutidos, ragú o guisos. Se aprecia especialmente si se busca expresión frutal, precisión aromática y fluidez, sin necesidad de largas esperas.