Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Luna di Conti Zecca es un blanco de Salento elaborado con uvas Malvasia Bianca y Chardonnay. Se reconoce por su estilo contenido y complejo, sostenido por la fermentación y crianza en barrica. El perfil aromático es nítido, con una estructura equilibrada que une frescura y profundidad. La vinificación en madera realza el toque salino y aporta cuerpo, para un trago directo y refinado.
De dónde procede
Nace en Salento, en Apulia. El clima es mediterráneo, con inviernos suaves y veranos cálidos suavizados por la brisa marina. El terruño local contribuye a las características del vino, aportando frescura y tipicidad. La familia Zecca cuida estas tierras desde generaciones y es parte de la buena reputación de los blancos de Salento.
Cómo se elabora
Las uvas se recogen a mano y se enfrían de inmediato para preservar los aromas. Tras el despalillado, un prensado suave separa el mosto de los hollejos sin extraer taninos en exceso. La vinificación y crianza se realiza en barrica, de acuerdo a la tradición de la bodega. El embotellado se hace sin filtraciones agresivas para mantener su complejidad.
Notas de cata
A la vista, Luna tiene un color amarillo dorado brillante con reflejos verdosos. En nariz destacan los aromas de frutas exóticas como mango y piña, con notas de vainilla y levaduras. En boca es seco, rico y redondo, con un final persistente y ligeramente especiado. El equilibrio entre estructura y frescura ofrece un trago armónico, con recuerdos minerales que aumentan su versatilidad.
Con qué acompañarlo
Luna di Conti Zecca es perfecta con platos de pescado, moluscos y mariscos gracias a su toque salino y estructura. También ideal con platos a base de verduras o quesos frescos, donde el equilibrio aromático y la frescura compensan el sabor de la comida.
Cuándo servirlo
Se recomienda servir Luna joven, durante los primeros años tras su producción, para aprovechar la frescura y los aromas frutales. Su estructura y la crianza en barrica permiten una breve evolución en botella. Servir frío para realzar los matices aromáticos y mantener el nivel adecuado de mineralidad en el paladar.