Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
El Bourgogne Aligoté de Pierrick Bouley es un vino blanco tranquilo elaborado con uvas Aligoté cultivadas en Borgoña. Su estilo destaca por una frescura vibrante y un toque mineral, poniendo énfasis en la nitidez aromática y la facilidad de trago. La fermentación comienza en depósito y continúa en barrica, donde el vino gana estructura sin perder agilidad. Este método da lugar a un blanco limpio y directo, ideal para consumo inmediato o para una breve evolución en botella.
Origen
Las uvas provienen de la parcela "En Coulézin", un pequeño viñedo de 0,29 hectáreas orientado de norte a sur en la zona de Bourgogne Aligoté. Los suelos de margas y arcilla retienen la humedad y aportan al vino acidez y notas salinas. En esta zona, la Aligoté expresa una frescura rigurosa y precisión aromática que reflejan el terruño.
Elaboración
La vendimia es manual en cajas, realizando una selección cuidadosa en mesa vibratoria para escoger solo los mejores racimos. La vinificación busca preservar la integridad aromática y la tipicidad varietal. El mosto fermenta primero en depósito y luego en barrica, donde el vino envejece durante unos 12 meses. Tras el trasiego, el vino se estabiliza y, si es necesario, se filtra antes del embotellado para conservar un perfil limpio y bien definido.
Notas de cata
En copa exhibe un color amarillo pajizo brillante, con reflejos claros y buena transparencia. En nariz, destacan notas cítricas como limón y pomelo, matices de fruta blanca y una mineralidad que recuerda a los suelos de margas. En boca es seco y vivaz, con acidez bien integrada y una textura ligera. La crianza en madera aporta ligero volumen sin agobiar. El final es limpio, sabroso y persistente, con recuerdos cítricos y sensación de frescura.
Maridajes
Marida fácilmente con pescados a la parrilla, mariscos y platos yodados como ostras, gracias a su frescura y salinidad que limpian el paladar. Excelente también con quesos de cabra frescos o ligeramente curados, donde la acidez del vino equilibra la cremosidad. También resulta interesante con tartar de trucha o ensaladas de mariscos con cítricos.
Cuándo servirlo
Ideal como aperitivo, en almuerzos a base de pescado o cenas ligeras, cuando se busca un blanco definido y dinámico. Servir fresco, en copa de vino blanco para realzar los aromas y la mineralidad. Se disfruta desde el primer momento, pero puede evolucionar unos años en botella, desarrollando matices más complejos sin perder su carácter vibrante.