Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
Brunello di Montalcino Vigna Marrucheto Banfi es un vino tinto elaborado a partir de Sangiovese procedente del viñedo Marrucheto. Presenta un estilo lleno y estructurado, con tanino fino y un desarrollo gustativo ordenado. La vinificación en cubas combinadas y la posterior crianza en madera ofrecen un perfil rico pero equilibrado, que se aprecia entre origen, elaboración y degustación.
¿De dónde proviene?
Las uvas proceden de tres parcelas del viñedo Marrucheto, plantadas en 2009 en Montalcino, en la Toscana. Los suelos alternan depósitos de origen marino con cantos rodados grandes y bien redondeados en una matriz arenosa amarilla, así como zonas delimitadas de arenas arcillosas. Esta variedad favorece la estructura y la definición aromática sin perder concentración.
¿Cómo se produce?
Tras la selección de las uvas de Sangiovese, la fermentación se realiza en cubas combinadas de acero y roble francés a temperatura controlada, para guiar la extracción y mantener la nitidez. Posteriormente, se envejece al menos 30 meses en barricas de roble francés, lo que integra la trama tánica y consolida la estructura, fomentando la complejidad y continuidad.
Notas de cata
En copa presenta un rojo rubí intenso. En nariz es potente y fresco, con frutos rojos como zarzamora y cereza madura, recuerdos mediterráneos de algarroba e higos y especias definidas como pimienta blanca y laurel. En boca es lleno, con taninos sedosos; el final se muestra armónico y equilibrado, coherente entre fruta, especia y conjunto.
¿Con qué maridar?
Combina con platos complejos y estructurados, donde la plenitud y los taninos sedosos encuentran materia y jugosidad. Acompaña bien preparaciones cárnicas importantes y recetas de cocción lenta, manteniendo el equilibrio entre las notas mediterráneas y el especiado. También es ideal con jabalí guisado y resulta adecuado como vino de meditación cuando se busca profundidad sin excesos.
¿Cuándo servirlo?
Es un tinto para elegir cuando se desea un sorbo estructurado y completo, apto para almuerzos y cenas en los que el plato requiere continuidad. La prolongada crianza en roble francés y la estructura sólida lo hacen apto también para el envejecimiento, con una evolución ordenada del perfil. Se disfruta en catas dedicadas, donde la fruta, la especia y los recuerdos mediterráneos se expresan con claridad.