Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Blanc Caparaçon de Ravoire es un blanco elaborado con Grenache Blanc, Roussanne, Clairette y Bourboulenc, procedentes del Valle del Ródano. El estilo es fresco y amplio, con buena longitud y un final mineral. La breve maceración, la fermentación en barrica y la crianza sobre lías finas aportan estructura y precisión, manteniendo una agradable fluidez y definición en boca.
De dónde proviene
Nace en Châteauneuf-du-Pape, en el sur del Valle del Ródano, zona histórica de la denominación. Ravoire opera desde hace generaciones entre el Ródano y la Provenza con dos sedes, una en Châteauneuf-du-Pape y otra en Salon-de-Provence, lo que demuestra un profundo arraigo territorial. La línea Olivier Ravoire remite a la historia familiar vinculada a un capitán del siglo XVI, mientras que el nombre Caparaçon evoca una armadura ornamental medieval.
Cómo se produce
Las uvas se recogen a mano y se someten a una breve maceración, seguida de prensado. La fermentación alcohólica se realiza directamente en barrica, lo que contribuye a una mayor amplitud. La cuvée envejece luego en barrica sobre las lías finas durante diez meses, consolidando así el cuerpo y la definición aromática mediante un uso coherente de la madera.
Notas de cata
En copa se muestra de color amarillo pajizo intenso y brillante. En nariz destacan aromas florales de madreselva y notas ahumadas, con un perfil muy nítido. En boca es fresco y de paso amplio, con una evolución regular y prolongada persistencia; el final es mineral, largo y limpio.
Maridajes
Marida perfectamente con platos de pescado y marisco, realzando tanto elaboraciones sencillas como más complejas. La frescura acompaña la sapidez marina y la amplitud sostiene texturas más carnosas, como las de crustáceos y sepias. También es idóneo para platos de pescado al horno o guisados, cuando se quiere un blanco con final mineral.
Cuándo servirlo
Es un blanco indicado para ocasiones dedicadas a la cocina de mar, desde el aperitivo en adelante. Servido a temperatura fresca, resalta el registro floral y las notas ahumadas, dejando espacio a la vitalidad en boca. La barrica y la crianza sobre lías finas aportan amplitud sin perder definición, lo que lo hace ideal para una mesa donde se busquen equilibrio y persistencia mineral.