Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Côtes du Rhône Riserva de Famille Perrin es un vino tinto del Valle del Ródano, elaborado con Grenache, Mourvèdre y Syrah. Tras la vinificación, el vino madura durante un año en barricas de roble, lo que le aporta un carácter técnico y reconocible. Presenta una estructura media, tanino equilibrado y una frescura definida, con un perfil suave y persistente de frutos rojos y especias integradas.
De dónde procede
Procede de Côtes du Rhône, en el Valle del Ródano en Francia, una zona conocida por la continuidad de sus grandes tintos. El origen se refleja en el coupage de Grenache, Mourvèdre y Syrah, variedades típicas de la zona que ofrecen una expresión coherente y fácilmente reconocible. La referencia a la denominación deja claro su pertenencia a un contexto productivo bien definido.
Cómo se produce
La cuvée nace de la combinación de Grenache, Mourvèdre y Syrah. Tras la vinificación, el vino se cría durante un año en barricas de roble, una etapa que favorece la integración del tanino y la estabilidad del perfil. La madera acompaña la redondez en boca sin tapar la claridad aromática, manteniendo un equilibrio en conjunto ordenado.
Notas de cata
A la vista destaca su color rojo rubí intenso. La nariz es compleja y definida, con notas de frambuesa y cereza, seguidas de pimienta negra y un matiz de geranio. En boca muestra tanino medio, tacto suave y una frescura bien llevada que acompaña el trago. El final es limpio y persistente, con recuerdos de frutos rojos.
Con qué acompañarlo
La combinación recomendada es con una tabla de quesos, donde la suavidad y el tanino medio del vino encuentran su contrapeso natural. Las notas de frutos rojos y el toque de pimienta negra acompañan quesos de carácter definido, mientras que la frescura ayuda a mantener el equilibrio en el paladar entre cada bocado.
Cuándo servirlo
Indicado cuando se busca un tinto de estructura media, con fruta roja destacada, especiada en su justa medida y una sensación suave en conjunto. Perfecto para disfrutar en la mesa, gracias a su frescura que sostiene el avance de cada sorbo y a su persistencia constante entre nariz y boca, especialmente acompañado de quesos.