Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Franciacorta Extra Brut de Berlucchi es un Franciacorta elaborado con el Método Clásico a partir de Chardonnay y Pinot Nero. Este vino blanco ofrece un estilo fresco y suave, con una estructura elegante y cuerpo definido. La primera fermentación se realiza en acero inoxidable, luego el vino envejece sobre lías durante 24 meses y reposa aún tras el degüelle. El resultado es un Franciacorta vivo y equilibrado, apto para quienes buscan un perfil preciso y limpio.
Origen
Franciacorta Extra Brut de Berlucchi nace en las colinas morrénicas de Franciacorta, en Lombardía, al sur del Lago de Iseo. Un microclima favorable y los contrastes térmicos favorecen aromas delicados. Los suelos de origen glaciar, ricos en minerales, aportan frescura y sabor.
Cómo se elabora
La vendimia manual selecciona los racimos más sanos. Tras la prensado suave y fraccionado, el mosto fermenta a temperatura controlada en acero inoxidable. El ensamblaje de las bases precede a la toma de espuma según el Método Clásico, con segunda fermentación en botella. La crianza sobre lías dura 24 meses y se complementa con un posterior reposo tras el degüelle, logrando un perfil aromático definido y una burbuja fina.
Notas de cata
Color amarillo pajizo con reflejos verdosos y burbuja fina y persistente. En nariz aparecen frutas de pulpa blanca, almendra fresca y ligeras notas de corteza de pan. En boca destaca por su frescura cítrica, textura suave y un equilibrio entre acidez y cuerpo. El final es largo y limpio, con recuerdos de piel de limón y un leve matiz de levadura.
Con qué marida
Muy versátil en la mesa, acompaña aperitivos con quesos frescos y embutidos suaves, primeros de mar, risottos con mantequilla y segundos de carnes blancas. Combina con especialidades lombardas como los casoncelli alla bergamasca y con pescados de lago, como salvelino y perca al horno. Acidez y estructura lo hacen ideal también para mariscos y moluscos.
Cuándo servirlo
Servir bien frío para realzar los matices cítricos y la frescura. Listo para beber, se puede conservar en bodega varios años tras el degüelle, manteniendo su viveza. Ideal para momentos de celebración y ocasiones especiales, acompaña tanto el aperitivo como una comida completa.