Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Carravilla de Dominio de Es es un vino tinto de la Ribera del Duero, elaborado principalmente con Tinto Fino y un pequeño porcentaje de Albillo procedente de viñedos de altura. El estilo presenta estructura y frescura bien integradas, con taninos finos que acompañan una evolución sólida con el paso del tiempo. La fermentación espontánea en tinas de madera, con una parte de racimos enteros y crianza en barricas poco invasivas, mantienen la fruta y el carácter del terruño en el centro del perfil gustativo.
Origen
Las uvas proceden de la zona de Atauta, en la parte oriental de la Ribera del Duero, a gran altitud. Las marcadas diferencias de temperatura entre el día y la noche preservan la acidez y los aromas. Los suelos calcáreos y arcillosos retienen el agua y ofrecen una textura tánica regular y una tensión gustativa que se refleja en tintos concentrados pero no pesados, con un final seco y limpio.
Elaboración
La vendimia es manual, con una esmerada selección de los racimos para garantizar su integridad y madurez. En bodega, un prensado suave y la fermentación alcohólica espontánea en tinas de madera con una parte de racimos enteros aumentan la complejidad y la definición de los taninos. La maceración delicada preserva la pureza de la fruta, mientras que la fermentación maloláctica y la crianza media-larga en barricas apoyan el vino sin ocultar el perfil varietal.
Notas de cata
En copa, Carravilla presenta un color rojo intenso y profundo, con buena consistencia. En nariz, aparecen aromas de fruta roja madura, cereza y ciruela, acompañados de especias finas y ligeras notas herbáceas que evocan la altitud de los viñedos. En boca es estructurado, con taninos elegantes, acidez equilibrada y un centro de boca sabroso. El final es seco, persistente y coherente, con recuerdos frutales y especiados.
Con qué acompañarlo
Carravilla marida con carnes rojas asadas o estofadas, donde la estructura y el tanino realzan la jugosidad de los platos. También resulta adecuado para guisos de caza y quesos curados de pasta dura, gracias a su persistencia y frescura que limpia el paladar. A nivel local, acompaña platos típicos de Castilla y León como el lechazo asado, y es ideal para preparaciones italianas como el estofado de ternera o el chuletón a la parrilla.
Cuándo servirlo
Ideal para cenas de carnes o platos sabrosos pero no excesivamente especiados, Carravilla se disfruta mejor servido a 16–18 °C. Un breve reposo en decantador ayuda a abrir su perfil aromático y a suavizar la textura tánica, especialmente en los primeros años. Gracias al equilibrio entre extracto, acidez y crianza en barrica, puede evolucionar positivamente en bodega durante varios años, con un periodo óptimo de consumo entre 3 y 10 años tras su salida al mercado.