Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Malleolus de Valderramiro Emilio Moro es un vino tinto de la Ribera del Duero elaborado a partir de Tempranillo de una sola parcela. Presenta un perfil lleno y estructurado, con una madurez bien definida y una trama tánica densa que acompaña la evolución. La vinificación en acero con fermentación prolongada y la posterior crianza en barrica contribuyen a aportar volumen, equilibrio y matices balsámicos, con un toque cremoso propio de la crianza en madera.
Origen
Procede de España, de la Ribera del Duero, en la localidad de Pesquera de Duero. Las uvas provienen de Pago de Valderramiro, una parcela de suelo arcilloso plantada en 1924, de la que recibe el nombre. La identidad del viñedo y la edad de la plantación orientan el estilo hacia la intensidad, la estructura y la persistencia, brindando una lectura clara del territorio.
Cómo se elabora
La fermentación alcohólica dura unos 26 días en pequeños depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada, favoreciendo una extracción gradual. Después se realiza una fermentación maloláctica de unos 30 días en barricas de roble americano y francés, donde el vino continúa su crianza. El paso por madera acompaña la integración de la estructura y el desarrollo de mayor complejidad aromática.
Notas de cata
A la vista muestra un color granate muy cubierto. En nariz resulta expresivo y maduro, con recuerdos de fruta negra y acentos balsámicos y lácteos. En boca es intenso pero equilibrado, sostenido por estructura y persistencia, con un final largo que recupera las sensaciones frutales y los matices más frescos.
Maridajes
Por su estructura y persistencia, marida de forma natural con platos de carne roja, con preparaciones de caza y quesos curados. La trama tánica y la profundidad gustativa permiten acompañar cocciones potentes y sabores intensos, manteniendo un final limpio y constante.
Cuándo servirlo
Se expresa bien en contextos donde se busca un tinto intenso y ordenado, ideal para cenas con platos principales. Sírvelo entre 16 y 18 °C y valora abrirlo con antelación o darle una breve oxigenación para liberar los aromas y suavizar la textura tánica. La calidad de la materia prima permite una buena guarda, con evolución gradual en botella.