Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
El Sauvignon Blanc Riserva de Ventisquero es un vino blanco seco elaborado por Ventisquero en el Valle de Casablanca, Chile. Se distingue por su estilo fresco y tenso, con una trama salina que aporta vivacidad en boca. La vinificación en acero a baja temperatura y la crianza sobre lías finas realzan la pureza aromática del Sauvignon Blanc y ofrecen un sorbo preciso y estructurado.
De dónde proviene
El Valle de Casablanca, entre Santiago y el océano Pacífico, cuenta con un clima fresco influido por brisas marinas y nieblas matinales. Estas condiciones ralentizan la maduración y preservan la acidez y los aromas intensos. Los suelos de origen granítico, con arcilla y arena, confieren una mineralidad marcada y un final seco, rasgos típicos de los vinos blancos de la zona.
Cómo se produce
La vendimia del Sauvignon Blanc tiene lugar entre febrero y marzo, prestando especial atención a la integridad y frescura. En bodega se realiza una maceración en frío sobre los hollejos durante 12–14 horas, seguida de un prensado suave. La fermentación en acero inoxidable a baja temperatura preserva el carácter varietal, mientras que la crianza de cuatro meses sobre lías aporta mayor redondez y persistencia.
Notas de cata
En copa exhibe un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, límpido y brillante. En nariz resaltan notas cítricas como lima y pomelo, con matices de piña y pera, tonos herbáceos propios del Sauvignon Blanc y un punto mineral. En boca resulta fresco y salino, de cuerpo medio, buena persistencia y recuerdos cítricos que dejan una sensación de limpieza.
Con qué acompañarlo
Este Sauvignon Blanc es perfecto como aperitivo y se marida con platos de pescado y mariscos, incluso crudos. Se luce con moluscos, crustáceos, tartar y carpaccio, además de primeros platos ligeros con hierbas y cítricos. En la cocina chilena acompaña ceviche de pescado blanco con cilantro o empanadas de mariscos, y su acidez equilibra salinidad y suavidad.
Cuándo servirlo
Se recomienda disfrutar este vino joven, cuando su perfil aromático y frescor son más evidentes, aunque su carácter sigue armonioso tras una breve evolución. Servir a 8–10 °C en copas de tamaño medio para resaltar los aromas cítricos, herbáceos y minerales. Va bien con almuerzos marineros, aperitivos y cenas informales, y se disfruta mejor en los 2–3 años siguientes a la cosecha.