Fina
Cantine Fina es una bodega siciliana de gestión familiar, dirigida por Bruno Fina y sus hijos. Los vinos de Cantine Fina tienen "carácter", porque nacen en una tierra exigente y son fruto de una gran pasión por la viticultura. Fina elabora vinos que expresan el territorio y los valores tradicionales de Sicilia. A nivel histórico, en Sicilia el cultivo de la vid comenzó en tiempos de griegos y fenicios, quienes influyeron sobre todo en la viticultura de la Sicilia occidental. Cantine Fina se encuentra en Marsala, en un territorio único, donde coexisten biodiversidad, microclimas y diferentes terroirs. Para Cantine Fina, producir vino significa garantizar la integridad de la fruta y el respeto por la tierra. Los viñedos de la bodega están situados a lo largo de la ladera, cerca de la bodega, y se cultivan siguiendo los protocolos de la agricultura ecológica. Entre las variedades principalmente cultivadas se encuentran las autóctonas: Grillo, Zibibbo, Nero d’Avola y Perricone, y las internacionales Chardonnay, Sauvignon Blanc, Traminer y Viognier. En cuanto a las variedades internacionales de uva tinta, encontramos Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot y Syrah. El enfoque productivo de Cantine Fina son los vinos obtenidos de uvas autóctonas; a Bruno Fina y a sus hijos les encanta seguir la tradición y la cultura vitivinícola sicilianas.
Vino blanco de Cantine Fina
Cantine Fina produce una notable selección de vinos blancos. Entre los más famosos se encuentra Kebrilla, un blanco elaborado a partir de la variedad autóctona Grillo, una de las más antiguas de Sicilia. Es un vino fresco, floral y elegante, de gusto cítrico y maduro. Parte de las uvas utilizadas para elaborar este vino procede de viñedos cercanos a la costa, situados frente a la isla de Mozia. Es un vino salino, excelente como aperitivo y para maridar con platos de pescado, quesos y embutidos. Además de Kebrilla, no podemos dejar de mencionar Taif, elaborado con uvas Moscato d’Alessandria, conocidas en Sicilia con el nombre de Zibibbo. Parece que esta variedad es originaria de Egipto y que su nombre se transformó en Sicilia en Zibibbo, del árabe zabib, "uva pasa". Por lo general, el Zibibbo se utiliza para producir vinos dulces, pero Taif es un vino blanco seco, perfecto para acompañar entrantes de pescado y marisco, carnes blancas y quesos, gracias a sus extraordinarias notas de melocotón y mandarina. Si te gustan los vinos sicilianos pero prefieres los elaborados con uvas internacionales, te sugerimos Vola Vola y Mamarì. El primero, Vola Vola, es un vino blanco elaborado con uvas Viognier, una variedad francesa poco cultivada en Italia y capaz de dar origen a vinos sumamente elegantes. Es un vino de notas exóticas y cítricas, intenso y salino, excelente para maridar con platos de pescado como arenque, caballa, salmón, anguila o capitone, así como con Sushi y Sashimi. El segundo, Mamarì, es un vino blanco elaborado con uvas Sauvignon Blanc, una variedad francesa que llegó a Sicilia alrededor de los años noventa. Es un vino de notas herbáceas y vegetales, muy afrutado, con matices exóticos como la piña y florales como la retama. Excelente con entrantes fríos o calientes; también marida bien con platos a base de pescado, tanto crudos como al vapor. Estos son solo algunos de los grandes blancos; descubre la selección de Cantine Fina en Vino.com.