Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
Aglianico del Vulture Grifalco de Grifalco es un vino tinto tranquilo elaborado a partir de Aglianico cultivado en pureza y según principios ecológicos en la zona de Vulture, en Basilicata. Su estilo se define a través de una vinificación en acero a temperatura controlada y una crianza en barricas de roble francés de segundo uso, ofreciendo un perfil equilibrado, con taninos presentes y una frescura perceptible.
¿De dónde proviene?
Las uvas proceden de los viñedos de Grifalco situados en los municipios de Venosa, Maschito y Forenza, en el corazón de la zona de Vulture, en Basilicata. Este origen marca la identidad del vino y define su carácter, manteniendo una impronta reconocible y coherente en la copa.
¿Cómo se elabora?
La vendimia se realiza manualmente con selección en viña, seguida de una segunda selección en bodega mediante despalillado lineal, eliminando así restos verdes para trabajar solo con bayas maduras. Tras el prensado y despalillado suave, la fermentación se lleva a cabo en acero a temperatura controlada, sin superar los 28 °C, con unos diez días de maceración con los hollejos. Tras el descube, el vino envejece sobre sus lías finas en barricas y toneles franceses de segundo uso entre 6 y 12 meses, realiza la fermentación maloláctica, se estabiliza en acero, se embotella y completa al menos seis meses más de afinado en botella.
Notas de cata
En copa muestra un rojo rubí intenso. En nariz despliega un fondo mineral de grafito, seguido de cacao, café y notas de brasas, con matices de frutos rojos y pimienta negra. En boca resulta equilibrado y envolvente, de estructura media, taninos dulces y una acidez vivaz que sostiene la persistencia y la profundidad.
¿Con qué acompañarlo?
En la mesa marida a la perfección con carnes y quesos, realzando la riqueza de los platos gracias a un sorbo equilibrado, sostenido por su frescura y presencia tánica. Las notas tostadas y especiadas acompañan bien preparaciones sabrosas sin enmascarar los aromas del plato.
¿Cuándo servirlo?
Es una opción idónea para la mesa y citas en compañía, cuando se busca un tinto con buena presencia pero fácil de beber. Si se abre joven, un breve reposo en la copa ayuda a suavizar sus notas más tostadas y a redondear el perfil, manteniendo como elementos centrales la frescura y la estructura tánica.