Detalles del producto
Descripción
¿Qué tipo de vino es?
Franciacorta Brut Rosé Santa Lucia es un Franciacorta elaborado con Pinot Nero y Chardonnay cultivados en Rodengo Saiano, en Lombardía. Se trata de un coupage que ofrece estructura y frescura, con un estilo seco y bien definido. El proceso de toma de espuma se realiza mediante Método Tradicional, lo que garantiza burbuja fina y un perfil gustativo equilibrado.
¿De dónde procede?
Las uvas proceden de viñedos situados en el municipio de Rodengo Saiano, en el corazón de Franciacorta. La selección de parcelas busca poner en valor la identidad de la zona y mantener un perfil armonioso entre tensión y suavidad. El resultado es un rosado que interpreta el terruño con precisión y facilidad de beber.
¿Cómo se elabora?
La vendimia es manual y se realiza en el punto óptimo de maduración para preservar la expresión aromática. Tras un prensado suave, la base fermenta en acero inoxidable y en barricas usadas de roble a una temperatura controlada de 16 °C. Posteriormente, realiza la segunda fermentación en botella mediante Método Tradicional y permanece en crianza sobre lías durante al menos 24 meses, lo que aporta complejidad y cremosidad al perlage.
Notas de cata
En copa muestra un color rosa piel de cebolla y un perlage fino y cremoso. En nariz destacan notas limpias de mora y frambuesa, acompañadas de una línea más fresca que realza la fruta. En boca es equilibrado y envolvente, con una persistencia justa que invita a seguir bebiendo.
¿Con qué marida?
En la mesa marida de forma natural con entrantes y embutidos, donde la frescura y las burbujas ofrecen un paladar limpio. También se adapta bien a platos principales de carne roja y a una pizza gourmet, acompañando los condimentos sabrosos sin recargar el conjunto. Su estructura lo hace muy versátil durante toda la comida.
¿Cuándo servirlo?
Es un Franciacorta adecuado tanto para aperitivos como para cenas, cuando se busca un rosado seco y preciso. Se disfruta plenamente servido bien fresco, en copas que realcen la finura, la frescura y la persistencia. La crianza sobre lías contribuye a una bebida continua, capaz de acompañar varios platos con equilibrio.