Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
GMC de Yann Durieux es un tinto de las Hautes-Côtes de Nuits, en Borgoña, elaborado con uvas Gamay cultivadas mediante biodinámica. La vinificación sigue una filosofía natural con intervenciones mínimas para preservar un perfil directo y transparente. El vino destaca por su fruta oscura, frescura y fina textura tánica, ofreciendo un sorbo preciso y fluido. La fermentación y la crianza buscan realzar la pureza de la fruta y la identidad del suelo, transmitiendo una expresión auténtica del terruño.
Origen
Las uvas proceden de la aldea de Messanges, en la zona montañosa de las Hautes-Côtes de Nuits, en el interior de la Côte de Nuits en Borgoña. El clima continental con importantes saltos térmicos favorece una acidez viva y maduraciones lentas. Los suelos ricos en margas, calizas y arcillas contribuyen a aportar tensión y una marcada nota mineral. La elección de la clasificación Vin de France otorga libertad expresiva y mantiene un fuerte vínculo con la identidad de la zona.
Cómo se elabora
Se recolecta con atención a la maduración fenólica y a la integridad de los racimos, en consonancia con el método biodinámico. En bodega la vinificación se realiza con intervenciones mínimas, sin adición de sulfitos y sin filtración. Se lleva a cabo una maceración prolongada con los hollejos para extraer gradualmente aromas y estructura. La crianza en toneles usados limita el impacto de la madera y mantiene el protagonismo de la fruta y el perfil del suelo.
Notas de cata
A la vista luce un color granate claro y transparente, muestra de una extracción fina y medida. En nariz aparecen guinda, fruta oscura, sotobosque y especias delicadas, con un toque floral que amplía el abanico aromático. En boca la entrada es suave y aterciopelada, seguida de una acidez marcada y bien integrada. Los taninos son finos, el paso es lineal y el final recuerda a fruta oscura y una sensación mineral de piedra mojada.
Con qué acompañarlo
La presencia de fruta, frescura y tanino fino lo hace adecuado para carnes blancas y platos de estructura media. Va muy bien con solomillo de cerdo, incluso asado, y tartas de verduras, donde el punto vegetal encuentra su equilibrio en la viveza del trago. A nivel regional acompaña platos borgoñones a base de setas y embutidos ligeros. Una sugerencia tradicional de maridaje es la quiche lorraine, resaltando la acidez y fluidez del vino.
Cuándo servirlo
Es un tinto para quienes buscan un vino preciso y dinámico, adecuado tanto para cenas informales como para ocasiones más formales. Se puede servir ligeramente fresco, en torno a 14–16 °C, y puede beneficiarse de una breve oxigenación en decantador si el vino se muestra cerrado tras abrirlo. La crianza en toneles usados preserva la pureza de la fruta, y el vino se expresa mejor en los primeros años, manteniendo energía, definición aromática y equilibrio gustativo.