Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Drusilla Bianco de Tenuta San Leo es un vino blanco elaborado con Grechetto e Incrocio Manzoni cultivadas en los Castelli Romani. Ofrece un estilo fresco y elegante, con estructura equilibrada y buena persistencia. La vinificación incluye maceración en frío con los hollejos y fermentación en acero a temperatura controlada, sin fermentación maloláctica. La crianza en botella aporta un perfil limpio y preciso que resalta mineralidad y finura aromática.
Origen
Las uvas proceden de los viñedos de Tenuta San Leo en Castelli Romani, una zona montañosa del Lacio. Los suelos de textura media facilitan el equilibrio entre drenaje y reserva hídrica, mientras que la altitud entre 310 y 320 metros favorece la acidez y la intensidad aromática. El manejo ecológico protege la identidad varietal y la expresión del territorio.
Cómo se elabora
La vendimia se lleva a cabo entre finales de agosto y principios de septiembre para preservar frescura y madurez. Tras el despalillado se realiza una maceración en frío de 8-10 horas a 5-6°C, para extraer aromas y una ligera estructura. La fermentación se lleva a cabo en acero inoxidable a temperatura controlada entre 13 y 15°C, garantizando pureza y precisión aromática. No se realiza fermentación maloláctica, manteniéndose así la acidez y la tensión. El vino se afina en botella y estabiliza el perfil gustativo.
Notas de cata
En copa, muestra color amarillo pajizo con reflejos verdosos y dorados. En nariz, surgen notas minerales del Grechetto junto a recuerdos de almendra y miel del Incrocio Manzoni, con una evolución gradual con la oxigenación. En boca resulta armónico, con frescura integrada y cuerpo medio que acompaña el paso. El final es prolongado y sabroso, y mantiene un perfil técnico y recto.
Maridajes
Drusilla Bianco marida fácilmente con entrantes de pescado, mariscos y platos donde la frescura y la salinidad resaltan la materia prima. Va muy bien con pastas marineras, pescados al horno o a la brasa, donde la estructura apoya la suculencia y las notas minerales se armonizan con los matices yodados. Excelente con la cocina marinera del Lacio y platos con moluscos. Clásico el maridaje con espaguetis con almejas, donde la acidez y la persistencia equilibran los sabores.
Cuándo servirlo
Este blanco se adapta tanto al aperitivo como a la mesa cuando se busca un perfil nítido y estructurado. Expresa lo mejor cuando predominan la frescura aromática y la tensión en boca, con posibilidad de corta evolución en botella gracias al equilibrio entre acidez y materia. Servir frío en una copa de tamaño medio para favorecer la oxigenación y la apertura de las notas de almendra y miel. Ideal para comidas de pescado, cenas ligeras y ocasiones en las que se valora la precisión técnica.