Detalles del producto
Descripción
Qué tipo de vino es
Costanza de Marchese Malaspina es un espumoso Metodo Classico pas dosé de las colinas de Bobbio, en la provincia de Piacenza. Nace de un coupage de Pinot Nero y Chardonnay, con un estilo seco, tenso y elegante. La vinificación prioriza la precisión y la frescura, con fermentación en acero inoxidable y una larga crianza sobre lías en botella. El resultado es un vino con estructura equilibrada, acidez marcada y una clara impronta mineral, apto para todo tipo de comidas.
Origen
Las uvas proceden de viñedos situados entre 400 y 500 metros en el municipio de Bobbio, en los Apeninos de Piacenza. Los suelos margoso-calcáreos, ricos en carbonato de calcio, favorecen el drenaje y una maduración regular, aportando al vino una marcada salinidad. La altitud y las oscilaciones térmicas conservan la acidez y el perfil aromático, mientras que la buena ventilación permite una vendimia selectiva y uvas saludables. Estos elementos dan vida a un Metodo Classico de carácter territorial, fresco y tenso.
Elaboración
La vendimia es manual en las horas más frescas para mantener la integridad aromática. Tras el despalillado, un prensado suave permite obtener el mosto flor. La fermentación se realiza en acero inoxidable a temperatura controlada, seguida de una crianza sobre lías finas de 9 a 12 meses. La segunda fermentación se realiza en botella según el Metodo Classico, con maduración sobre lías de al menos 24-30 meses. El degüelle sin dosificación mantiene el perfil pas dosé seco y limpio.
Notas de cata
A la vista muestra un color amarillo pajizo con reflejos brillantes y un perlage fino y persistente. El bouquet es complejo, con notas de flores blancas, piel de cítricos, frutos secos y pastelería fina, con matices balsámicos y minerales. En boca es seco y vibrante, con acidez pronunciada y sensación salina que acompaña el recorrido. La estructura es equilibrada, la burbuja bien integrada y el final largo y armonioso, en coherencia con el estilo pas dosé.
Con qué acompañar
La frescura y la salinidad hacen de este espumoso un maridaje ideal para entrantes y platos principales de mar, como tartar de atún, ceviche y tempura de mariscos, con la burbuja limpiando el paladar. También combina bien con risotto de cítricos y quesos duros como Parmigiano Reggiano curado. Resulta interesante con tortelli de hierbas y mantequilla o con focaccia de queso, realzando platos que requieren precisión y sequedad.
Cuándo servirlo
Costanza es perfecto como aperitivo técnico o como vino para todo el menú para quienes buscan un Metodo Classico seco y sin dosificación. Sírvelo bien frío en copas adecuadas para realzar el perfil aromático y la finura del perlage. La larga crianza sobre lías aporta complejidad y lo hace apropiado también para ocasiones especiales. Puede disfrutarse de inmediato por su energía, pero gracias a su acidez y estructura conserva equilibrio y frescura incluso después de algunos años desde el degüelle.